Solo cuando no te tengo
me doy cuenta
de lo que en realidad
me haces falta.
Y aunque el mar,
tibio de tempestad,
quiera,
no puede opacar
mi único latido.
La calma se hace,
el amor no,
existe o desolación.
Pero en vos siempre estará
porque vos sos él.
Las letras hablan
pero su tiempo acabó.
Este es nuestro momento
y se me escurre entre los dedos.
Por favor ayudame
con él se me va la vida.
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