Los dioses pasaban y pasaban
mi magna flor crecia y crecia
su estructura de petalos color sangre
avanzaba doblandose
en distintas direcciones.
Inesperadamente la furia terminó
quebrandose en infinitas partes
dolientes en si mismas
y el mar cubrio en la mañana gris
toda la playa.
De la arena manaban burbujas
que nunca llegaron al aire total
porque una profunda separacion
se produjo entre esos mundos.
El resplandor inmundo
en mi atribulada cabeza
se extendio por doquier
destruyendo mi hermosa vida.
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