Lunas fosforescentes giran alrededor de los viejos malditos. A poca velocidad y con trayectoria oblicua. Los ojos rasgados con todo su misterio, y ellos, la conexión pintada de rosa que tambien mancharon la pared de otro color.
De vez en cuando un haz de luz divide en dos los espacios del cerebro y los reflectores se encienden e iluminan su interior, los inmundos insectos que hay adheridos a sus paredes huyen hacia la oscuridad porque siempre hay un lugar oscuro que nada puede iluminar. Es la noche cerebral sin estrellas.
Una imaginacion demasiado poderosa anula las demas funciones y hace que todo parezca fantastico, que las sensaciones se magnifiquen y deformen, se doblen en partes desiguales. Todo esto, unido a una realidad que propicia la evasión, da como producto final los métodos intermedios. Que cada cual piense lo que quiera o lo que le permitan pensar.
La reiteracion es la norma de la angustia y la angustia el antiplacer, no creo que nadie inteligente ame el antiplacer.
Hay dias en los que la percepcion amanece podrida, ya te das cuenta por el olor de las primeras palabras, en esos dias hay que prepararse a sobrevivir.
Abrir la boca y que salga basura, miasmas de basura, es un placer reservado para exquisitos.
Basicamente escribo cuando me siento solo porque es una de las peores sensaciones que he experimentado, ataca por momentos en forma fulminante y destruye los sabados por la tarde eso que se construyó con tanto trabajo durante la semana.
4/11/86
No hay comentarios:
Publicar un comentario